domingo, 24 de agosto de 2014

Temores I

 En el imaginario colectivo de las sociedades (no en su totalidad, pero si considero que en su gran mayoría), la muerte es vista como un momento lúgubre, de tristeza, de pérdida. El enfrentamiento a lo desconocido es algo que no estamos dispuestos a asumir nuevamente; ese viejo temor a los monstruos que habitaban debajo de nuestra cama y que tienen su nuevo domicilio en lo inefable de la muerte.

Desde sus orígenes, el hombre ha tratado de comprender la muerte y con razón, puesto que es su último, único e inevitable destino y la limitación última de todo su conocimiento (al menos por ahora). Esto puede apreciarse en la misma historia de la humanidad, donde la gran mayoría de las ceremonias/rituales y la filosofía desarrollada a lo largo del tiempo se toca el tema de una forma u otra.

Por otro lado, en mi mente hace ya tiempo se viene conjugando una imagen un tanto mas tenebrosa que la de la muerte y es la de la vida ad infinitum o la pequeña sensación de eternidad. Trataré pues de narrarles mi pensamiento de la forma mas clara posible y espero sea de utilidad para extraer alguna conclusión, la cual yo todavía no he podido obtener.

"Por un momento, vislumbré a la humanidad entera como un ser, con su multiplicidad de seres en ella. Se comportaban como una topología de malla lo hace, es decir, estableciendo lazos todos entre todos dando forma a la realidad a través de la sumatoria de conexiones entre ellas. Y sin embargo, al momento de una alteración, de la inminente desaparición/aniquilación de alguno de esos nodos, el mismo era aislado y el mundo continuaba ya sin la presencia de ese nodo, mas ese nodo no desaparecia sino que permanecía en un estado infinito, constante e inmutable, el último momento en que estuvo conectado a esa red."
En cierta forma y ante este relato, pienso que la muerte podría llegar a ser una especia de recompensa, que es el de comparecer ante la nada para responder por un pequeño momento de rebeldía, ese momento en el que creímos que podíamos renunciar a lo inevitable para ser algo distinto a nuestra propia esencia.


007

No hay comentarios:

Publicar un comentario